Durante su participación en el 81.° periodo de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, expresó la voluntad del país de construir un futuro de paz, estabilidad y desarrollo que beneficie a los pueblos del mundo.
En su intervención, la Jefa de Estado reflexionó sobre los principales desafíos que enfrenta la humanidad, entre los que destacó la consolidación de la paz, la igualdad, la seguridad energética, la crisis climática, el libre comercio, el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial.
«Venezuela ha mantenido y mantiene un firme apego a la paz y al rechazo absoluto a la violencia. Que sean el entendimiento y el diálogo los mecanismos que prevalezcan sobre el conflicto», enfatizó la presidenta Rodríguez.
En ese sentido, expresó la solidaridad de Venezuela con los pueblos que sufren las consecuencias de los conflictos armados globales, al reafirmar que una paz justa y duradera «no es una aspiración ingenua, sino la única salida verdaderamente humana».
Asimismo, defendió la necesidad imperiosa de promover un modelo de desarrollo inclusivo con justicia social que permita mitigar la pobreza y aliviar las brechas de desigualdad.
La mandataria venezolana también se pronunció sobre el impacto de las medidas coercitivas unilaterales en la economía global. «Las sanciones económicas socavan las libertades financieras y retardan el desarrollo de los pueblos», advirtió, al tiempo que señaló que «el fracaso institucional del comercio global es evidente, porque ninguna nación puede prosperar bajo esquemas supranacionales que no promuevan la industria nacional y premien la deslocalización».
Finalmente, la presidenta Rodríguez hizo un llamado a la comunidad internacional a consolidar un multilateralismo inclusivo donde la soberanía y la cooperación transparente sean las bases del desarrollo común.








