Durante un acto de reconocimiento e imposición de condecoraciones al equipo de defensa de la Guayana Esequiba, la presidenta (E) de la República, Delcy Rodríguez, reivindicó este martes los mecanismos pacíficos y el diálogo como la única vía para alcanzar una solución práctica y satisfactoria entre Venezuela y Guyana en torno al territorio en disputa.
En su intervención, la mandataria enfatizó que el mensaje hacia el Gobierno y el pueblo de Guyana es claro y contundente: «Solo les queda la vía de la negociación». Asimismo, fue tajante al señalar que Venezuela no reconoce ni reconocerá ningún resultado que emane de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), aunque reiteró el respeto institucional hacia sus integrantes y magistrados.
«Nosotros somos los defensores y las defensoras de la legalidad internacional. Reivindicamos el derecho internacional de justicia, los mecanismos pacíficos políticos, el diálogo político, la negociación política para el entendimiento entre los pueblos, entre los países, que permita consolidar caminos de paz y no tomar desvíos que atenten contra la integridad y la tranquilidad de los pueblos», aseveró.
A juicio de la Jefa de Estado Encargada, el planteamiento venezolano no se basa en un desconocimiento absoluto del tribunal internacional, sino en la firme convicción de que la CIJ carece de competencia y jurisdicción para dirimir esta controversia territorial. En ese sentido, subrayó que el único instrumento jurídico vigente y válido para resolver el diferendo es el Acuerdo de Ginebra de 1966, suscrito entre Venezuela y el Reino Unido, que establece los mecanismos de negociación directa y concertación política entre las partes.
«Reivindicamos el derecho internacional, pero en el marco de la legalidad que nos asiste. No se trata de no reconocer a la Corte, sino de hacer ver que no son competentes ni tienen jurisdicción en esta controversia. El camino es el Acuerdo de Ginebra, y ahí nos mantendremos firmes», insistió la Presidenta Encargada.
El acto, celebrado en el Palacio de Miraflores, sirvió para exaltar la labor del equipo jurídico y diplomático que ha representado a Venezuela en las instancias internacionales, y para reafirmar el compromiso irrenunciable del país con la defensa de su integridad territorial, siempre bajo el principio de solución pacífica de controversias y el respeto al derecho de los pueblos.
La mandataria concluyó su discurso haciendo un llamado a la cordura y al entendimiento, insistiendo en que la paz y la estabilidad regional dependen de la voluntad política de ambas naciones para sentarse a dialogar, dejando de lado cualquier acción unilateral que pueda poner en riesgo la convivencia ciudadana y la seguridad de la región.










