El presidente de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura, Francisco Garcés, aclaró este miércoles que las viviendas identificadas con etiqueta roja durante las inspecciones post-sísmicas no significan que deban ser demolidas de manera automática.
«Las viviendas que están etiquetadas en rojo están etiquetadas en rojo porque su condición reviste un peligro para ingresar a ella; no significa, en ningún momento, que vayan a ser demolidas», explicó Garcés, quien también funge como ministro de Transporte.
La aclaración se produjo durante la entrega de viviendas rehabilitadas en Santa Rosalía, tras los daños ocasionados por el doble terremoto que afectó la región. Garcés detalló que el etiquetado en rojo activa un protocolo de segunda inspección, donde se determina con mayor profundidad el grado de afectación de la infraestructura para, posteriormente, tomar la decisión final sobre su demolición o reparación.
«La buena noticia es que de esas casi 9 mil que se han colocado ahí, menos del 10% tendrán que ser demolidas; la gran mayoría son viviendas o infraestructuras que, si bien han sido afectadas desde el punto de vista estructural, existen las técnicas para ser reparadas», agregó el funcionario.
Garcés precisó que desde la Comisión Presidencial se encuentra trabajando un equipo de profesionales de universidades nacionales y del comité técnico internacional, con los cuales se ha elaborado un manual para la reparación de viviendas que permitirá orientar los trabajos de recuperación.
El proceso de evaluación se realiza siguiendo protocolos internacionales que clasifican las estructuras en tres categorías: verde (segura), amarilla (requiere revisión adicional) y roja (peligro para ingresar), lo que permite priorizar las intervenciones necesarias.










