La Policía paraguaya lanzó gases lacrimógenos y utilizó cañones de agua para dispersar este 4 de noviembre a manifestantes que protestaban a una cuadra del Palacio Presidencial, en Asunción, tras la quiebra del Ueno Bank, que dejó a casi la mitad de la población sin acceso a sus cuentas.
Videos difundidos en redes sociales muestran los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, que salieron a las calles de la capital para reclamar por la crisis bancaria y exigir el juicio político y la destitución del presidente Santiago Peña.
Al grito de «queremos nuestra plata», miles de personas se tomaron las calles y exigieron la devolución del dinero a las más de 2,9 millones de personas afectadas por el colapso de la entidad financiera.
Según medios locales, los agentes policiales también habrían utilizado balines de goma contra los manifestantes. Hasta el momento se desconocen los detalles sobre detenidos y heridos durante los enfrentamientos.
La protesta, que se desarrolló a escasa distancia de la sede del Gobierno, refleja la creciente tensión social en Paraguay ante una de las peores crisis bancarias de su historia reciente.








