La representante de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Coromoto Godoy, alzó la voz durante el Debate Abierto de Alto Nivel del Consejo de Seguridad. En su intervención, denunció de forma contundente cómo las medidas coercitivas unilaterales atentan directamente contra la seguridad alimentaria de los pueblos.
La diplomática alertó que estas restricciones comerciales y financieras actúan como un factor de asfixia que pone en riesgo la vida de millones de personas a nivel global.
Godoy detalló los mecanismos económicos mediante los cuales las sanciones internacionales profundizan la crisis alimentaria en las naciones afectadas:
- Inseguridad alimentaria: Las medidas unilaterales agravan las crisis económicas internas de los países.
- Asfixia financiera: Se restringen con severidad los flujos financieros internacionales y se encarecen los costos de las importaciones.
- Freno a la producción: Se limita el acceso a insumos agrícolas y de producción esenciales para el autoabastecimiento de alimentos.
La embajadora venezolana enfatizó que las restricciones al comercio internacional y las barreras económicas de corte proteccionista alejan a la comunidad internacional de sus metas de desarrollo más altas.
Para cerrar su participación, Godoy hizo un llamado urgente a la cooperación global con el fin de unificar esfuerzos y garantizar que el derecho a una alimentación adecuada sea una realidad tangible para todos los ciudadanos del mundo.











