En una medida de alto impacto internacional dictada este viernes 16 de octubre, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), aprobó la Licencia General n.º 60ª. Esta resolución legal habilita de forma inmediata al Gobierno venezolano a concretar transacciones operativas y financieras críticas destinadas a las labores de asistencia y reconstrucción tras los destructivos terremotos del pasado 24 de junio.
El documento oficial emanado desde Washington aclara que esta flexibilización posee un carácter temporal y mantendrá su vigencia hasta el próximo 27 de abril de 2027, otorgando una ventana de acción clave para la recuperación de las zonas afectadas.
Oxígeno financiero para la emergencia
El nuevo marco regulatorio faculta explícitamente el procesamiento y la transferencia de recursos financieros desde o hacia el territorio de Venezuela por parte de actores bancarios de terceros países. El flujo internacional de divisas queda estrictamente autorizado bajo la condición de que las gestiones respalden de manera directa las actividades de reconstrucción, obras civiles y asistencia a los damnificados.
La medida busca remover los nudos logísticos y el sobrecumplimiento bancario para permitir el ingreso de maquinaria pesada, materiales de construcción y donaciones globales sin las habituales trabas de las sanciones económicas.
Con la emisión de la Licencia 60ª, se agiliza la capacidad del Estado y de los organismos internacionales de canalizar fondos de auxilio, agilizando el levantamiento de las infraestructuras colapsadas por el sismo de junio.








