A una semana de los devastadores sismos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, el Papa León XIV renovó su mensaje de cercanía y apoyo espiritual hacia el pueblo venezolano, con especial atención a las comunidades del estado La Guaira, la región más afectada por el fenómeno natural.
Durante el rezo dominical del Ángelus, el Sumo Pontífice dedicó parte de su mensaje a las víctimas de la tragedia, lamentando la pérdida de vidas humanas, el número de heridos y los significativos daños materiales que han dejado a miles de familias sin hogar.
«Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales», manifestó el Santo Padre ante los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
En un gesto de gratitud, el Papa León XIV destacó el incansable esfuerzo de los equipos de rescate, tanto nacionales como internacionales, que han trabajado sin descanso en las zonas de desastre para localizar sobrevivientes y brindar asistencia médica y humanitaria.
«Manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia», añadió, reconociendo la labor heroica de quienes han estado en la primera línea de respuesta ante la emergencia.
Además de enviar sus oraciones a los miembros del Colegio Cardenalicio venezolano y a sus familias, el Pontífice realizó un enérgico llamado a la comunidad internacional para que mantenga su apoyo y solidaridad con Venezuela en estos momentos críticos. El Papa subrayó la importancia de no abandonar al país ante los retos de la reconstrucción y la atención integral a los damnificados.
Con este pronunciamiento, el Vaticano se suma a las voces que instan a mantener la ayuda humanitaria activa, subrayando la urgencia de proporcionar refugio y auxilio a quienes han perdido sus pertenencias y seres queridos en esta difícil coyuntura.










