La Guardia Revolucionaria de Irán emitió este jueves un comunicado advirtiendo que los recientes ataques ejecutados por fuerzas estadounidenses en los últimos dos días han generado una perturbación grave en el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, poniendo en riesgo la reapertura gradual de esta ruta comercial estratégica.
Impacto en la navegación y seguridad regional
El cuerpo militar de élite iraní señaló que las acciones de Estados Unidos no solo entorpecen la logística de tránsito, sino que también amenazan los intereses económicos de las naciones que dependen del flujo de bienes a través de este paso clave para el mercado energético mundial. Según la Guardia Revolucionaria, antes de esta nueva escalada, se había logrado restaurar el tráfico a un 50% de sus niveles operativos previos, bajo los protocolos de seguridad establecidos por Teherán.
Asimismo, la institución iraní reiteró su postura de ejercer control sobre el paso marítimo, insistiendo en que los buques deben navegar bajo sus rutas designadas y autorización previa, un punto de fricción central con Washington y otros gobiernos regionales. Actualmente, existe una disputa paralela tras la apertura de una ruta alterna por parte de Omán con apoyo estadounidense, la cual Irán ha señalado por incidentes con buques mercantes.
La situación ha escalado drásticamente luego de que la administración del presidente Donald Trump diera por finalizada la tregua establecida el pasado 17 de junio.
Washington ha justificado sus operaciones militares, que han resultado en al menos 14 fallecidos y 78 heridos en las últimas 48 horas, bajo el argumento de imponer costos significativos a Teherán por supuestas violaciones al alto el fuego tras ataques contra tres buques mercantes.
En respuesta a la ofensiva estadounidense, la Guardia Revolucionaria confirmó el despliegue de ataques contra objetivos militares en las bases estadounidenses de Arifjan y Ali Al Salem (Kuwait), así como en Juffair y Sheikh Isa (Baréin).
Teherán ha calificado la ofensiva liderada por Estados Unidos como una «violación clara» del acuerdo de alto el fuego permanente, sosteniendo que la injerencia extranjera es el principal factor de inestabilidad en la región. Por su parte, la Casa Blanca sostiene que las operaciones buscan degradar la capacidad militar iraní para garantizar la libertad de navegación en el estrecho.
La comunidad internacional observa con preocupación el aumento de las tensiones, dado el carácter crítico del estrecho de Ormuz para la estabilidad del suministro energético global.










