En el marco de la inauguración del debate general del 81º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el secretario general, António Guterres, ofreció este martes su último discurso ante este máximo órgano, de cara a la culminación de su mandato a finales de este año.
Ante líderes mundiales reunidos en la sede de Nueva York, Guterres centró su intervención en la transformación estructural que atraviesa la geopolítica contemporánea y afirmó con firmeza que la transición hacia un orden global descentralizado ya no tiene marcha atrás.
«Avanzamos hacia un mundo multipolar, es una trayectoria irreversible», sentenció el secretario general durante su alocución.
Una triple redefinición del poder global
El titular de la ONU profundizó en los cambios dinámicos que experimenta el planeta, señalando que la redefinición del poder actual ocurre a través de tres ejes fundamentales:
● Entre los Estados: Con el surgimiento de nuevos polos de influencia y el reequilibrio de fuerzas a escala internacional.
● Hacia el sector tecnológico: Mediante la transferencia progresiva de influencia desde los gobiernos nacionales hacia un reducido grupo de corporaciones tecnológicas globales.
● Hacia la inteligencia artificial y las máquinas: A través de la creciente cesión de autonomía y toma de decisiones por parte de los seres humanos hacia sistemas automatizados.
El cambio climático: una realidad cotidiana
Más allá de los desafíos geopolíticos y tecnológicos, Guterres emitió una enérgica advertencia sobre la emergencia ambiental. El diplomático recalcó que el cambio climático ha cruzado la línea de ser una mera amenaza futura para consolidarse como una crisis tangible y destructiva que impacta la vida diaria de millones de personas en todo el planeta.
Con este mensaje de urgencia y transformación, el secretario general deja un llamado a la comunidad internacional para redoblar la cooperación multilateral ante los profundos desafíos del siglo XXI.








