Este miércoles entró formalmente en vigor la Ley de Asistencia Médica para Morir en el estado de Nueva York, tras la promulgación de la normativa impulsada por la gobernadora demócrata Kathy Hochul. Con esta decisión, Nueva York se convierte en el decimocuarto estado del país, sumándose también al Distrito de Columbia, en legalizar la eutanasia para personas con condiciones de salud terminales.
La legislación se posiciona como una de las más estrictas y reguladas de los Estados Unidos, estableciendo un marco riguroso que exige a los solicitantes cumplir con la residencia permanente en el estado, además de superar una exhaustiva evaluación de salud mental.
De acuerdo con lo establecido en la normativa, los neoyorquinos que reciban un diagnóstico médico que confirme un tiempo estimado de vida no mayor a seis meses podrán acceder a medicamentos letales, siempre y cuando cumplan con los siguientes criterios obligatorios:
- Tener al menos 18 años de edad.
- Presentar una enfermedad terminal médicamente confirmada con pronóstico de vida de medio año o menos.
- Estar en pleno uso de sus facultades mentales.
- Ser física y autónomamente capaces de autoadministrarse la medicación.
Tras la firma de la ley, el Departamento de Salud estatal desarrolló un marco operativo, introduciendo el mes pasado las directrices oficiales para la solicitud y administración de los fármacos.
Asimismo, la administración estatal enfatizó que el proceso cuenta con salvaguardas para el ejercicio de la objeción de conciencia. La portavoz de la gobernadora, Nicolette Simmonds, aclaró mediante un comunicado que la participación es totalmente voluntaria y que las instituciones de carácter religioso tienen el derecho legal de optar por no participar en la prestación de este servicio a los pacientes terminales.










