En un momento donde las imágenes nacen y mueren en segundos dentro del flujo infinito de las redes sociales, la empresa estatal de telecomunicaciones Movilnet ha ejecutado un acto de preservación histórica. Con el bautizo oficial del libro fotográfico «Venezuela, tu mirada», la corporación demuestra que conectar a un país va mucho más allá de desplegar antenas y ofrecer planes de datos: significa salvaguardar la identidad y la memoria colectiva de la nación.
Lo que comenzó hace tres años como una campaña digital en la cuenta de Instagram @somosmovilnet_ para enaltecer el talento nacional, experimentó una metamorfosis única. Las capturas trascendieron las pantallas para convertirse en una muestra itinerante que congregó a más de 29 mil visitantes en recintos emblemáticos como el Museo de Bellas Artes, el Museo de Arte Contemporáneo Carlos Cruz-Diez, el Museo Armando Reverón, el Celarg y el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar. Hoy, ese esfuerzo se consolida en un objeto tangible: una edición impresa de mil ejemplares destinada a formar parte del acervo documental de hogares e instituciones culturales venezolanas.
La tecnología con propósito humano
Este hito editorial de Movilnet no es un hecho aislado, sino el reflejo de una transformación corporativa profunda. Durante el evento de presentación, María Gabriela Parra, gerente general de Comunicaciones Corporativas e Institucionales de Movilnet, enfatizó el nuevo rol de la operadora en la sociedad.
«Venezuela, tu mirada realmente es el reflejo de un proceso muy importante y muy interesante de transformación empresarial que hemos vivido desde hace más o menos siete años, donde nos hemos preocupado por cambiar, por transformarnos, por ofrecer calidad, servicios… por acompañar a los venezolanos y las venezolanas en un proceso tan importante como la comunicación”, señaló Parra, destacando que la obra deja una huella histórica imborrable de lo que somos como país.
El triunfo de la sensibilidad sobre el algoritmo
El volumen congrega las miradas de 48 creadores del lente, logrando un mosaico estético plural que abarca desde la inmensidad de los paisajes naturales hasta la calidez de los oficios urbanos, la arquitectura y las tradiciones ancestrales. Al nacer de una convocatoria abierta en plataformas interactivas, el proyecto democratizó el acceso al arte, llevando la perspectiva de fotógrafos emergentes y ciudadanos comunes a las paredes de los museos más importantes del país.
En representación del contingente artístico, las reconocidas fotógrafas Gabriela Materano y Nanu Rodríguez reflexionaron sobre el reto ético de documentar la esencia multiforme de Venezuela. Ante un panorama global saturado de dispositivos y herramientas que buscan la perfección técnica automatizada, las artistas reivindicaron al fotógrafo como un intérprete de la luz, el silencio y la emoción humana, capaz de otorgar alma a cada instantánea frente a la fugacidad del consumo digital.
El emotivo bautizo de la obra, realizado con el tradicional ritual criollo de pétalos de flores para augurar prosperidad y vida, sella el compromiso de Movilnet. La empresa no solo se afianza como un operador de conectividad eficiente, sino que se erige como un custodio activo de la memoria visual del país, tendiendo un puente imperecedero entre las raíces del pasado, el pulso del presente y la identidad inquebrantable de la nación.










